Tips para mejorar tu mentalidad

Aprende a descansar tu mente

Una de mis “sanas” costumbres es leer todo lo que encuentro en mi camino, y justo hoy me tope con un diario antiguo en el que encontré esto que quizás equivocadamente titule como “Tips para mejorar tu mentalidad”. Si te gusta y se te ocurre un titulo mejor, no dudes en mencionarlo en los comentarios. Ahora léelo y disfrútalo.

Una mente cansada no puede pensar bien. Descansa la mente con ejercicios de higiene mental, para lograr todos los días mayor energía y fuerza. Un cerebro cansado altera el pensamiento. El pensamiento es la fuerza creadora mas grande de la tierra. Proporciona descanso a tu cerebro, y podrás pensar con claridad y gozo.

Todos aprendemos muchas cosas que nos sirven para guiarnos, encaminarnos hacia objetivos y metas que nos trazamos, tanto personales, familiares y profesionales, por esta razón es necesario afrontar la vida en el camino… Hoy aprendí que:

  • El obstáculo mas grande es: El miedo
  • El día mas bello es: Hoy
  • Los mejores maestros son: Los niños
  • El mayor error es: Darse por vencido
  • El mas grande defecto es: El egoísmo
  • La mayor distracción es: El trabajo
  • La peor banca rota es: El desanimo
  • El sentimiento mas vil es: La envidia
  • El regalo mas hermoso es: El perdón
  • El mayor conocimiento es: Dios
  • Lo mas maravilloso es: El amor
  • La felicidad mas grande es: La paz
  • La mayor riqueza es: La salud
  • Poema :: Noches Sensuales

    Poemas sensuales

    Este es un poema con sutil toque sensual que a muchos nos gusta, léanlo, déjense llevar y dedinquensela a la persona que aman.

    Me gusta contemplarte desnuda, blanca y lechosa como la luna
    tu piel abriéndose a la oscuridad, tus poros sudando ebriedad.

    Me gusta ver tus pechos danzar, en libre movimiento de mar,
    tus caderas de perfecta curvatura, tus nalgas firmes en tersura.

    Me gusta el perfume que desprendes, nube donde mi alma pende
    tu lengua afuera, tu aliento exasperado, el labio inferior mojado.

    Me gusta oirte jadear, un hálito que se destila al acabar
    tu cuerpo derribado sobre el mío, soñar así nuestro destino.

    Por: Pablo Marcelo Canes – Argentina